¿Qué hacer si te llaman de cobranza?

Cuando tienes retrasos en el pago de tus deudas, es posible que comiences a recibir llamadas de un despacho de cobranza. Aunque estas empresas tienen derecho a contactarte para buscar una solución o solicitar el pago, existen reglas sobre cómo pueden hacerlo y prácticas que no están permitidas. 

En esta nota te explicamos qué hacer si recibes una llamada de cobranza y qué medidas puedes tomar si el despacho comete prácticas indebidas.

¿Cómo funcionan los despachos de cobranza?  

Los despachos de cobranza son empresas o representantes contratados por entidades comerciales para gestionar el cobro de créditos, préstamos o financiamientos con pagos atrasados. Además de realizar actos de cobranza, estos despachos también pueden actuar como intermediarios en la reestructuración o negociación de créditos.  

Las actividades que realizan los despachos de cobranza se consideran extrajudiciales. Esto significa que no pueden embargar bienes, iniciar procesos judiciales ni intimidar a las personas para exigir pagos. 

¿Qué hacer si te habla un despacho de cobranza?  

  • Conservar la calma 

Si recibes una llamada de un despacho de cobranza, debes mantener la calma y confirmar que es legítima. Comienza solicitando que te brinden información sobre la deuda, incluyendo: 

  • Entidad comercial donde se tiene la deuda. 
  • Monto total pendiente. 
  • Fecha en la que se originó la deuda. 
  • Detalles del contrato. 

Si la persona no puede darte esta información o utiliza un lenguaje irrespetuoso, considéralo una señal de alerta. También es importante que durante esta llamada no te sientas presionado a compartir información personal o comprometerte con pagos que no puedes realizar. 

  • Infórmate sobre tus derechos 

Para proteger tus derechos y evitar que se realicen prácticas comerciales abusivas, la CONDUSEF establece en el ACUERDO A/002/2015 una serie de obligaciones que las entidades comerciales deben supervisar en sus despachos de cobranza. Entre ellas determina que los despachos no pueden: 

  • Dirigirse a personas distintas al cliente o aval de la deuda. 
  • Comunicarse a teléfonos, correos o domicilios distintos a los proporcionados en el contrato. 
  • Contactar a familiares, amigos o vecinos para mencionar la deuda o solicitar un pago. 
  • Realizar llamadas telefónicas o visitas a domicilio entre las 10:01 p.m. y las 6:59 a.m. 
  • Usar lenguaje ofensivo, obsceno o amenazas al comunicarse con los clientes. 
  • Negociar tu deuda 

Los despachos de cobranza tienen la capacidad de ofrecer descuentos o hacer negociaciones para facilitar el pago de la deuda. Dependiendo de la institución financiera, es posible que puedan ofrecer opciones como:

  • Planes de pago accesibles. 
  • Posibilidad de reducir intereses o eliminar pagos adicionales. 
  • Descuentos por liquidar la deuda en un solo pago. 

Antes de aceptar cualquier acuerdo, solicita que las nuevas condiciones queden por escrito y que sean autorizadas por la institución con la que adquiriste la deuda. Esto te dará mayor certeza sobre los pagos que realizarás y evitará futuros inconvenientes. 

¿Qué hacer si un despacho de cobranza actúa de forma indebida?

Si consideras que un despacho de cobranza incumplió la normativa o infringió tus derechos durante el proceso de cobranza, puedes presentar una queja ante CONDUSEF mediante alguna de estas modalidades: 

  1. Presencial: Al acudir a la delegación o subdelegación CONDUSEF más cercana.  
  2. Internet: Desde el siguiente enlace: 
  3. Vía telefónica: Al número 01 800 999 80 80.

Recuerda que  conocer sobre tus derechos no solo te ayuda a enfrentar una llamada de cobranza con mayor seguridad, también te permite tomar mejores decisiones para prevenir este tipo de situaciones en el futuro.

Fuentes: 

Profeco

CONDUSEF